08 octubre 2008

No viviendo como turista



Esta es mi cuarta estancia en Buenos Aires. Me quedaré un mes aquí. Nunca antes había permanecido tanto tiempo en esta ciudad que no deja de consumir música a pesar de sus problemas. Entonces, lo de hacer turismo no va conmigo esta vez, vivo como un gaucho más, he venido a divertirme, pero, también a trabajar, a comer bien y a cocinar, a dormir hasta tarde y a tender mi cama, a recorrer la ciudad en subte o colectivo, nada de taxi.

Lo bueno es que mis amigos me han dado un buen hogar, lleno de amistad y muy versátil. Aquí puedo laburar, cocinar, dormir, escuchar música, leer, caminar por O’Higgins a mi antojo, tomar el subte hasta la estación Retiro, visitar librerías y un largo etcétera.

Me gusta esta ciudad como ave de paso. No para establecerme de por vida. Como dice Fito Páez: “Buenos Aires es la ciudad de mis amores y mis horrores”. Al igual que Fito, mi contradicción es parecida: La Buenos Aires que yo conozco es la de las miradas extrañas y la de los buenos amigos.

3 comentarios:

Raulín Raulón... dijo...

PArece que ya domesticaste la ciudad, y tal vez no te percataste de ello.

Abraham Flores dijo...

ojalá fuera cierto..kiero domar a esta linda Buenos Aires

No tiene que ver con amor dijo...

Me pasa con lo mismo con New York, amo esa ciudad.
Bien por usted.